Sinopsis: Al igual que el Kraken (el calamar de más de 100 metros), el Leviatán era una de las criaturas más temidas por los piratas y marinos supersticiosos de la edad media. El Leviatán es tenido como un gigantesco dragón deforme (sí, dragón GIGANTE, figúrate) que ha cobrado la vida de cientos de miles de incautos marinos, cuyas embarcaciones no han sido rivales para el poder de la bestia. Sea como sea, es una criatura maldita, enemiga de los seres terrestres, y, por lo tanto, no es de extrañar que tenga un corazón negro.
- Esta batalla es muy fácil y, más que nada, requiere mucho de tu paciencia... analicemos el escenario:
IZQUIERDA: Corazón Naranja - se roba las esferas rojas de los enemigos que matas.
DERECHA: Corazón Púrpura - Se roba tu habilidad de transformarte en demonio.
- Cada vez que acabes con uno de los dos corazones (enfócate sólo en uno, el que tú quieras, da igual) el del centro, que es el importante, se abrirá y quedará desprotegido: golpéalo mientras puedas.
- Al cabo de 20 segundos, se volverá a cerrar.
- Repite la táctica otra vez con el corazón que ha revivido, o con el otro.
- Los enemigos son muy fastidiosos, y, si sientes que te acorralan, destrúyelos, pero recuerda que al poco rato volverán a aparecer.
- El corazón principal tiene dos tipos de ataque: en uno te lanza tres esferas azules, lentas, que debes evitar. El segundo es un rayo amarillo que es fácil de esquivar saltando y que, además, te hará el favor de "limpiar" la pantalla de enemigos.