- Camina con precaución, y apenas te asomes a los barandeles, dispárales a los guardias que consigas en la distancia con los dardos para dormirlos.
- Tu peor enemigo es la prisa: recuerda que este lugar está repleto de medicinas, ítems y municiones. Abastece todo lo que pudiste haber perdido peleando contra The Fear antes de abandonar este lugar. Registra a los guardias dormidos, entra por la puerta que hay disponible bajando las escaleras, etc.
- Sube por las escaleras del otro lado del almacén (las que tuviste que bajas la primera vez que llegaste) y, en el primer piso, la puerta roja se abrirá automáticamente.