Año: 1998
Número de kombatientes: 15
Después de haber recibido fatalities verbales -y con razón- tras juegos como "Mortal Kombat Ultimate" y "Mortal Kombat Trilogy" Midway volvía a la carga con las mejores intenciones del mundo al pasar al juego al semi-3D y así innovar categóricamente y llevar a la saga a un nuevo nivel: pero no funcionó.
No funcionó por que el milagro que había logrado MKII al superar gráficamente a muchos juegos de manufactura Japonesa parecían irrepetibles: Juegos como Tekken 3, Soul Calibur, y el último Virtua Fighter podían literalmente fregar y luego barrer el suelo con Mortal Kombat 4 a nivel gráfico y técnico, y ciertamente para le época en que salió ya habían los suficientes juegos sangrientos como para que el factor "tripas-sangre-corazón" de MK4 no sorprendiera a cualquiera.
Lo único que había ayudado a este nuevo juego era su título: "MORTAL KOMBAT" y el auxilio de muchos jugadores experimentados que por nostalgia volvían a los orígenes. Hubieron muchos fans que hubiesen preferido hacerlo un juego 2D.
Esta vez el factor "correr" se eliminó y se agregó el poder sacar armas secretas (y lanzar objetos en el escenario) a nuestro contrincante, por otro lado, Midway tuvo el acierto de colocar a un ídolo del pasado: Goro como subjefe y de prescindir de Shao Kahn para colocar a Shinnock (un Dios como Rayden) como "malo final".
Mortal Kombat 4 es un excelente juego para pasar el tiempo (y para dedicárselo también) pero tenía, a la final, muy pocas cosas que ofrecer y ciertamente fracasó en su objetivo: volver a impresionar a los jugadores tanto viejos como jóvenes. Esta vez la sangre y los fatalities no ayudarían a centrar la atención en un juego que ciertamente estaba en clara desventaja técnica con otros grandes del momento. Aún cuando este produjo las ganancias necesarias, parecía el declive final de la saga Mortal Kombat.