- Lo primero que tienes que entender es que los ataques de energía de Malus son demasiado poderosos. Cada uno de sus proyectiles es equiparable a un misil de guerra.
- Sube las escaleras, y refúgiate detrás de la columna de la derecha (que está destruida) concentra la cámara hacia esta dirección: ¿ves un hoyo en el suelo, a un lado? Pues salta dentro.
- Sigue el camino: a la salida, estarás no sólo mucho más cerca de tu enemigo, sino además tendrás una serie de barricadas grandes e indestructibles al frente, tras las cuales puedes refugiarte sin problemas.
- Ahora bien: mira hacia la derecha: tienes que pasar tras cada uno de estos escudos de roca, hasta llegar al último... ahí, hay otro agujero en el que tienes que saltar.
- Te daré un consejo: cuando estés ya en el último escudo, "salta" tras este para provocar que Malus lance otro proyectil, inmediatamente después arrójate en el hoyo.
- Sigue el camino: esta vez, al final, tendrás que ver hacia tu izquierda y saltar al semicírculo adornado en el que te puedes sujetar. Rodéalo con tus manos sujetas al concreto y tus piernas guindando al abismo, y salta del otro lado. Ten cuidado, no te desesperes.
- Ten mucho cuidado y actúa rápido: si Malus lanza otro proyectil, el temblor que éste ocasionará puede tirarte al precipicio.
- Ahora bien: corre rápido hacia adelante, refúgiate entre las rocas, y busca un tercer túnel por el cual entrar y proseguir el ya largo camino hacia Malus.
- Ahora estarás muy, pero muy cerca de él.
- Cuando salgas a la superficie, deberás mirar a la derecha: sí... nuevamente los escudos a medio destruir tras los que te has resguardado en dos oportunidades antes. Tienes que ir hacia la derecha, y saltar por otro hoyo.
- En esta oportunidad, vas a salir justo debajo de la falda del coloso.
- Súbete por la falda, y sal afuera. Contornea al gigante hasta que llegues a una pared en la que te puedes subir para seguir el recorrido en el piso de arriba.
- En este punto, yo ya no puedo decirte qué hacer o qué no hacer, porque tú lo sabes muy bien: tienes que aprovechar cada oportunidad para seguir ascendiento, y sobre todo, tienes que examinar bien las paredes para darte cuenta cuál puedes escalar, y cuál no. El trabajo quedará de tu parte, y tu objetivo es ir a la espalda del coloso.
- Una vez que hieras su espalda, él bajará
una mano para ver qué es lo que lo está
estorbando: tu objetivo ahora es la
palma de su mano. Agárrate a ella.
- No intentes moverte una vez estés en la palma, porque Malus la enderezará y podrás ponerte de pie ¡y apenas lo haga rápido, súbete por el brazo y agárrate de lo que puedas antes de llegar al brazo!
- Desde este punto, podrás tener una oportunidad de saltar de nuevo y cogerte del pelaje de su brazo.
- Recuerda seleccionar la espada para que veas los símbolos de debilidad.
- Una vez en el brazo, da otra puñalada más con tu espada al símbolo de debilidad.
- El coloso utilizará la otra mano para ver qué le han hecho: salta encima de ella.
- Una vez que estés ahí, apuñálale en la palma (aunque no hayan símbolos de debilidad) y encarámate justo en el reverso de la palma de la mano.
- Malus la colocará pronto en una posición en que se quedará viéndote, sin moverla: dispárale una flecha en el hombro izquierdo.
- ¡Agárrate duro! El coloso acariciará su hombro, adolorido: salta encima.
- Si necesitas descansar, tú sabes cómo hacerlo, más ten mucho, pero mucho cuidado.
- Ahora dirígete a su cráneo: ahí está el último símbolo de debilidad. Tú ya sabes lo que debes hacer.
Ahora siéntate, y disfruta del final