Guía Dying Light
Misiones secundarias
Poción curativa
-Dificultad: Normal
-Asignada por: Rupert
-Ubicación: Ciudad vieja
Se activa automáticamente tras haber completado la secundaria anterior, Rupert, el armero, hablando con él.

Verás que aparecen dos marcas en el mapa y en Eliteguias vamos a ir primero a la farmacia que está más al Norte. Sube la verja para entrar en el establecimiento y en ese momento empezará a sonar la alarma, siendo tu primer objetivo por razones obvias apagarla. Entonces simplemente busca en todos los cajones que veas para darte cuenta de que está vacío y que no hay insulina.

Ahora dirígete a la otra farmacia, aunque esta vez tendrás que entrar por la parte trasera y forzando la cerradura de la puerta. No sonará ninguna alarma, así que examina con tranquilidad toda la farmacia y cuando veas que tampoco hay insulina, tras la llamada de Troy examina el ordenador para ver la dirección de una casa en la que podría haber insulina.

Cuando llegues a la dirección, la cual está muy cerca de la segunda farmacia, ve por el “interior” de ese soportal y mira hacia arriba para ver una ventana a la que accederás utilizando el “Gancho” (habilidad que ya deberías tener desde hace tiempo). Una vez dentro, primero elimina a los zombis del piso y luego recoge la Nota de Ekrem en la nevera de la cocina.

Tu siguiente objetivo será buscar al padre de la niña Alya en la pizzería. Era evidente el estado en el que te ibas a encontrar al padre... en cualquier caso, examina su cadáver para encontrar la insulina que necesitas.
Ahora tan solo tienes que regresar junto a Rupert para entregarle la insulina de la niña y completar así esta misión, aunque en este momento tendrás otra disponible, Bloques para el niño.
-RECOMPENSA: 10.000 experiencia