Guía Ghost of Yotei

Relatos secundarios

La carga que llevamos

 

 

Este relato se activa automáticamente tras haber completado el anterior, El corazón de un ainu.

 

La carga que llevamos La carga que llevamos

 

La carga que llevamos

 

Empieza por hablar ir a la casa Huci en el punto indicado y hablar allí afuera con su hijo, ya que ella no está allí.

 

La carga que llevamos La carga que llevamos

 

Ahora ve al punto indicado en las colinas que hay al Suroeste, teniendo que trepar por las agarraderas de la montaña.

 

La carga que llevamos

 

Una vez arriba, ve un poco a la derecha para encontrarte allí con Huci, y habla con ella.

 

La carga que llevamos La carga que llevamos

 

Trepa por la siguiente montaña y una vez arriba gira a la derecha y usa el gancho en esa rama para balancearte hasta las agarraderas de la siguiente montaña. Da la vuelta a ésta y cruza el tronco de árbol para seguir trepando por la siguiente montaña.

 

La carga que llevamos La carga que llevamos

 

Continúa ascendiendo por el camino obvio y una vez arriba del todo, primero examina el cadáver de la madre del osezno y luego usa el gancho para despejar ese punto indicado para despejar la entrada de la cueva.

 

La carga que llevamos

 

Vale, pero para que el adorable osezno salga de la cueva, tienes que tocar cualquier canción con el samisén ahí mismo (la de Atsu por ejemplo).

 

La carga que llevamos La carga que llevamos

 

Entonces llévalo colina abajo, teniendo que deslizaros ambos por 2 rampas de gravilla, antes de poder reunirte con Huci.

 

La carga que llevamos

 

Ahora síguelos por el poblado para darle una visita guiada al osezno, que terminará en la casa del anciano.

 

La carga que llevamos

 

Lo siguiente será hablar con el hijo de Huci, que estará junto al río, para invitarlo a una comida de celebración.

 

Y ya por último, tan solo tienes que acompañarlo hasta la casa de tu madre para ver un par de escenas con las que se habrá completado la misión ya.

 

Recompensas

 

Trofeo Sitturaynu.

Sombrero Pensamientos en el mar