Guía Dark Souls III
Jefazos
Yhorm, el Gigante

-Lugar: Capital Profanada
Hay dos cosas que facilitarán bastante la pelea contra este jefazo. Una de ellas es haber seguido la historia de Siegward, con lo cual este aparecerá automáticamente en la sala para ayudarte a combatirlo. Y la otra es que nada más recuperar el control al haber entrado en la sala, corras hacia el torno para recoger el arma Soberano de las tormentas (arma que por otro lado ya tendrías si hubieras matado a Siegward) y equiparte con ella (date prisa en abrir el inventario y buscarla).
Con ese arma, lo que tienes que hacer es mantener presionado el botón (o tecla) del ataque especial hasta que la espada empiece a brillar, teniendo en cuenta que una vez suceda esto, no tienes por que usar el ataque inmediatamente. Pues bien, una vez cargada, céntrate en esquivar sus ataques y en cuanto tengas una oportunidad, realiza el ataque especial para quitarle una enorme cantidad de vida.
Mientras estás cargando el ataque especial no podrás esquivar, así que procura mantener la distancia y hacerlo solo cuando estés alejado de él. Y una vez que esté cargado, como ya te dijimos antes, no se le va a ir esa “energía”, así que esquiva con calma y suéltale el ataque especial solo cuando tengas una oportunidad clara, da igual lo que tardes, es un ataque muy poderoso y hay que aprovecharlo bien. Puedes estarle golpeando durante un buen rato seguido con ataques normales y no hacerle ni la tercera parte de daño que le harías con uno solo de estos ataques especiales.
Puede que haya más estrategias, pero ten en cuenta que en un principio le vas a hacer muy poco daño y con esta será bastante sencillo y cómodo. Y ya si le añadimos la ayuda de Siegward... pan comido.
Recompensa
36.000 almas
Logro/Trofeo Señor de la Ceniza: Yhorm, el Gigante