Guía Final Fantasy III
Destrozar la gran roca

Tras derrotar a Djinn en la Cueva sellada, te teletransportarás automáticamente al Castillo de Sasune y verás una escena en la que se rompe la maldición del djinn y Sara abandona el grupo. Luego habla con el propio Rey de Sasune, el cual te dará una Canoa.

Sal de aquí, usa la recién adquirida Canoa para cruzar el lago hacia el Norte y móntate en el barco que habías dejado aparcado allí para ir de vuelta en él a Kazus.

Nada más entrar en el poblado, te hablará automáticamente Cid y se unirá al grupo. Pero aparte de eso, lo importante es que ya podrás comprar equipamiento nuevo en las tiendas, así que a gastar esos pocos guiles que has estado reuniendo hasta ahora.

Ahora vamos a entrar en las Minas de mitrilo, por la parte Norte dentro del propio poblado.
Habrá enemigos, pero ninguno nuevo, así que no te preocupes por eso.

Pues bien, avanza por el único camino disponible hacia el Norte y pulsa ese botón para revelar un pasaje secreto. Al fondo encontrarás 2 cofres (42), cada uno de ellos con un Sable de mitrilo.

Sal de la mina y para avanzar en la historia, entra en esa casa que está justo al Norte de la posada, y habla con el herrero Takka, el cual reforzará la proa del barco con mitrilo.

Teniendo ya el barco modificado, sal afuera y acércate a la gran roca para ver una escena en la que chocas contra ella y la destrozas, recibiendo así el logro/trofeo La gran roca pulverizada si estás jugando en la versión Pixel Remaster.
Ahora continuemos en Canaán.