Guía The Elder Scrolls IV: Oblivion
Miscarcand
Esta misión se activa automáticamente al completar la anterior, La sangre de los Divinos, hablando con Martin. Durante esa conversación, pregúntale también por la “Gran piedra welkynd” y por “Miscarcand”.


hora tienes que dirigirte a Miscarcand, localización que ya vendrá marcada entre Kvatch y Skingrad.

Una vez dentro de las ruinas ve abriéndote paso entre trasgos, esqueletos y zombis, hasta llegar a esa puerta, la cual estará cerrada. Date media vuelta y déjate caer por la izquierda (o por la derecha si miras hacia la puerta). Sigue por ese pasillo (sin salir a la sala principal) y tras subir por una escalerilla encontrarás el interruptor en la pared que abre dicha puerta (a la que accedes subiendo por las escaleras junto al interruptor).

Al otro lado, en “Sel Vanua”, al llegar a esa sala grande con esqueletos y trasgos, tú ve a la izquierda y en la esquina hay un pequeño pasillo con una puerta cerrada al fondo, pero el interruptor que la abre no es ese que está justo ahí...

Date media vuelta y, de espaldas a esa puerta cerrada, pasa por la de la esquina del lado opuesto. Al llegar a la sala grande, mira a la derecha, déjate caer a la parte de abajo y ve por ese pasillo marcado con la cutreflecha en la primera imagen de arriba. En ese pasillo está el interruptor que tienes que pulsar.
Ahora ya sigue la marca (hechizo Clarividencia ayuda) hasta esa puerta ya desbloqueada para entrar en la zona de “Morimath”.

Aquí ya no hay más puertas cerradas, así que sigue las indicaciones hasta lo alto de esa sala en la que está la “Gran piedra welkynd”, pero prepárate, por que en cuanto la recojas, justo por donde viniste aparecerá el liche “Rey de Miscarcand.
Tras acabar con él, y ya con la piedra en tu poder, regresa junto a Martin en el templo del Soberano de las Nubes para entregársela y completar la misión, activando automáticamente la de La defensa de Bruma.