Guía Dragon Age: Inquisition
Códice - Magia
Espíritus y demonios

Cuando primero la invoqué era rosa,
no marchitaba, cambiaba o pinchaba,
puro amor colmaba un alma dichosa
que nunca odiaba, ansiaba o despreciaba.
Segunda vez le hice cruzar el Velo,
y gocé un paseo, un baile, un beso;
tan perfecta belleza, don del cielo,
que cualquiera ante ella caería preso.
Mas por mi flaqueza hubo vez tercera,
ignorando la sana precaución.
La desató una palabra certera
y dijo aferrando mi corazón:
“Aunque yo era Amor, tu pasión ardiente
forja este espíritu en Deseo hiriente.”
--Soneto 126, “El amante y su espíritu” de Un cantar para soñadores, del maese Oratius
Localización:
Se desbloquea durante una de tus conversaciones con Solas.