Guía Dragon Age: Inquisition
Códice - Magia
La Ciudad Negra

A ningún visitante del Velo le pasa inadvertida la Ciudad Negra. Es una de las pocas constantes que existen en este lugar de cambio incesante. Estés donde estés, la ciudad siempre resulta visible (y siempre distante, porque parece que la única realidad geográfica en el Velo es que todos los puntos son equidistantes con respecto a esta).
Dice el Cantar que la Ciudad Negra fue una vez la casa del Hacedor, el lugar desde el que gobernaba el Velo, y que la abandonó cuando el hombre le dio la espalda. Los soñadores nunca la visitan, ni tampoco los espíritus. Hasta los demonios más poderosos parecen rehuirla.
Según la leyenda, era dorada y hermosa, hasta que un grupo de poderosos maeses del Imperio de Tevinter dio con el modo de irrumpir en ella. Al hacerlo, su presencia contaminó la ciudad, que se volvió totalmente negra (lo que seguramente fuera la menor de sus preocupaciones en aquel entonces).
--De Más allá del Velo: Espíritus y demonios, del encantador Mirdromel
En una de las celdas del sótano de la capilla de Refugio, tras una puerta que tiene que abrir un pícaro.