Guía Dragon Age: Inquisition
Códice - Cuentos e historias
En la niebla: fantasmas de los sueños

El mundo no llegó a su fin aquella noche. Me desperté por la mañana y vi que el cielo seguía luciendo aquel brillo verde. Su luz todavía era visible desde el mar, aunque el sol brillaba con fuerza. La tripulación no hablaba de otra cosa. Había muchas preguntas, pero ninguna de ellas tuvo respuesta hasta que llegamos al puerto de Antiva.
Una vez allí, la situación se volvió cada vez más extraña.
Al atardecer, volví a la cubierta; era consciente de que solo conseguía mantener el mareo a raya con aire fresco. Estaba pensando en tonterías, ya que el libro que había estado leyendo me había llenado la cabeza de curiosas historias sobre cosas vistas en el mar, cuando vi la luz. Parpadeaba como la llama de una vela mientras flotaba sobre el agua. Era exactamente el mismo tono verde que habíamos visto en el cielo la noche anterior. Mientras la observaba, un banco de niebla emergió de ella y avanzó hacia el Lirio de mar. De la niebla salieron una proa y unas velas negras que avanzaban directamente hacia nosotros. Tuve que reunir todas mis fuerzas para encontrar voz, pero conseguí gritarle al vigía mientras le apuntaba en la dirección de la niebla: “¡Mira!”. El vigía abrió los ojos de par en par e hizo sonar la campana. Le gritó al timonel: “¡Vira! ¡Todo a estribor!”.
Viramos abruptamente y evitamos por un pelo el barco que estaba entre la niebla. Nunca olvidaré lo que vi a continuación: caras consumidas, algunas envueltas en llamas y otras en humo, con agujeros negros en ez de ojos e hileras de dientes afilados. Estaban por todas partes: en cubierta, en la jarcia... Caí al suelo del miedo y creo que perdí el conocimiento.
Cuando recuperé la consciencia, vi al timonel de pie junto a mí, con el rostro ceniciento Ambos sabíamos lo que habíamos visto. Era el Marqueño del Viento, que había salido de la leyenda para hacerse realidad.
--Del relato de Vierre Lazar de Treviso, quien se rumorea que es un cuervo antivano retirado
En la cima de la montaña al Noroeste del "Campamento de la cala pequeña" en la Costa de la Tormenta. La zona es "Desembarco del Apóstata" y tendrás que pasar por la cueva cerca de dicho campamento, dando toda la vuelta y ascendiendo por la montaña por el otro lado.