Guía Dragon Age: Inquisition

Códice - Cuentos e historias

El caballero plateado

 

 

El caballero plateado

 

La pregunta siempre me ha fascinado. ¿Qué fue de ser Brandis, el Yelmo Plateado? Lord Demetrius, el único campeón asesinado, murió antes de la victoria, pero la hermana Amity y Brandis sobrevivieron. Amity fundó la Capilla; su nombre está siempre presente en la historia. Pero Brandis desaparece de la historia después de enfrentarse al último caballero esmeralda.

 

Me propuse descubrir este misterio y he averiguado que hay cuentos que hasta los dalishanos desconocen. En los versos perdidos de un cantar meticulosamente analizado encontré la respuesta a mi pregunta.

 

¿Quién puede soportar el peso de un pueblo destruido por su mano?

 

--Lord Avery de Montsimmard, 9:39 del Dragón

 

La canción:

 

De brillante plata eran su yelmo y su malla,

de brillante plata las riendas de su caballo.

Cabalgaba por las doradas llanuras

el gallardo y esplendoroso caballero.

 

Los elfos se mantenían firmes con sus estandartes en alto.

No huían, no volaban,

aunque sabían que su muerte era segura,

los últimos del poderío dalishano.

 

Se encontró con ellos en el campo dorado,

con el destino de los elfos sellado,

se apiadó e instó a su rendición,

sintiendo lástima de su brete.

 

Pero los elfos eran un pueblo orgulloso,

sus rencorosos corazones no se doblegarían,

y con gritos de furia y gesto aterrador,

atacaron a la luz.

 

Bajo el rojo sol del atardecer,

las defensas élficas no tardaron en caer

y todos fueron derrotados; todos menos una,

una que se resistía.

 

Sus hermanos yacían en el campo de batalla,

él sabía que la elfa no moriría en vano,

y con dolor volvió a gritar “¡Ríndete!”,

el bueno y gentil caballero.

 

Él no atacó y bajó su escudo,

ella alzó su espada contra el enemigo

y ninguno vio el arco en la distancia,

ni la flecha surcando el cielo.

 

Una espina afilada, un golpe punzante,

un disparo que la elfa no pudo evitar.

De su mano inerte cayó la espada

junto a gotas de un brillante carmesí.

 

Él no dijo nada, no emitió sonido alguno,

pero la cogió al caer al suelo.

Su pelo oscuro fluía desenredado,

un velo tan oscuro como la noche.

 

Y él se vio envuelto por la llamada

que celebraba la caída dalishana,

todos entonaron el grito de victoria

excepto el caballero plateado.

 

El brillo de su yelmo y su malla

desvanecido por las manchas de sangre.

Miró hacia la llanura

y vio agonizante luz élfica.

 

Con la espada de la elfa en la mano y el corazón afligido,

nadie le vio partir,

pero susurrando una solemne oración,

desapareció en la noche.

 

Dicen que cabalgó hacia el este

y que dejó la espada bajo un árbol.

Y allí permaneció, rodilla en tierra,

el serio y apenado caballero.

 

Localización:

En una casa roja en ruinas al Oeste de la marca "Triunfo de la Luz" en las Llanuras Exaltadas.