Guía The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom
Misiones secundarias
La profecía de la isla Lomei
Tras llegar al corazón del laberinto en el mar de Akkala, una voz te ha invitado a visitar la zona sur del laberinto celeste.
-Región: Akkala
[Ver mapa]

Dirígete al laberinto de la Isla Lomei por la esquina Noreste del mapa, súbete a la cima de las murallas y ve a la parte de más al Norte, teniendo que descender por ese punto que te indicamos en Eliteguias con las imágenes, en donde en el suelo debería haber un tronco.

Tras esa pared encontrarás un cofre en el hueco de ésta con un “Arco de zonnanio”, así que recógelo y junto a este cofre, utiliza Infiltración para ascender por la pared. Entonces sube por las escaleras hasta arriba del todo y examina ese mecanismo para activar la misión.
Ahí mismo está el Santuario de Ig'asuq, así que sino lo habías completado ya, este es el momento.

Pues bien, primero impúlsate en la Atalaya del monte Ulri, pero no vayas hacia el laberinto del cielo por que no llegarás hasta él, incluso con los 3 círculos de resistencia... tienes que ir a la pequeña isla que te indicamos con la imagen de arriba (y aún así, llegarás justito).

Allí verás una plataforma metálica con unas turbinas y baterías ya acopladas... lo que tienes que hacer es pegarle todas las turbinas y baterías adicionales que encuentres por la zona para que quede algo parecido a lo que te mostramos con la segunda imagen de arriba.

Entonces móntate en ese “avión” (habiéndolo colocado en la parte Noreste de la isla) y empieza a ascender hasta el laberinto del cielo. Deberías poder llegar directamente, pero sino, pues una vez arriba del todo, planea directamente con tu paravela. Y ya que estamos, completa el Santuario de Mogisar que está justo ahí.

Ya en tierra firme, examina el mecanismo que está frente al santuario para abrir el enorme portón y poder entrar al propio laberinto.
Nada más entrar, usa la corriente de aire para elevarte todo lo que puedas y luego continúa subiendo por el lado interior de la pared perimetral, teniendo en cuenta que estás en una zona de baja gravedad, además de que podrás descansar en los bordillos.

Una vez arriba, en Eliteguias te recomendamos que coloques un Transportador (aventura El teletransportador) puesto que como por la parte superior del laberinto te moverás con más comodidad, así podrás lanzarte a por un terminal, subir y repetir con el siguiente, pero vamos, que no es obligatorio...

Estos terminales ya vendrán marcados todos ellos en el mapa, así que no tendrás problema alguno en encontrarlos ni necesitarás que te demos más indicaciones.

Tras haber activado todos, justo ahí en el último (da igual cual) se creará una potente corriente de aire, así que úsala para volver arriba y acércate al nuevo terminal que se habrá desbloqueado para activarlo.

Ahora tendrás que tirarte por el bordillo que está ahí mismo hasta el abismo del laberinto inferior y ya en tierra firme, que por cierto, está a oscuras, ir bajando por un par de escaleras.

Pero mucho ojo al llegar a la sala inundada, por que te estará esperando el jefazo Gólem cúbico supremo.
La estrategia a seguir es “sencilla”... usa Ultramano para quitarle cubitos de manera continua hasta que se desmonte y entre todos los cubos veas uno diferente al resto... ese es su punto débil y al que tienes que atacarle tanto como puedas antes de que se reconstruya de nuevo, repitiendo la misma estrategia varias veces.
Si puedes arrancarle directamente el punto débil mejor, sino pues simplemente quítale cubos sin más hasta que se derrumbe.
Y por último, cuando se transforma en una plataforma, olvídate de arrancarle cubitos y en esta ocasión, usa Infiltración para subirte a él y atacarle directamente desde allí al punto débil.

Cuando logres derrotarlo, examina el terminal que habrá aparecido junto a una de las paredes para completar la misión y hacer aparecer un cofre que contiene la “Cota del espíritu maligno”.
No te olvides de subir por las escaleras y luego por las escalerillas hasta la cima, en donde encontrarás un cofre con un “Mandoble de sargento”, así como también la “Raíz de Qusa'gi”.