Guía Kingdom Come: Deliverance II
Mensajero divino
Esta misión se activa automáticamente al completar la anterior, ¡Por la victoria!.

En esta ocasión estarás jugando con Godwin en lugar de con Henry y comenzarás conversando con el posadero Lawrence. Da igual lo que respondas.

Al recuperar el control, entra en el granero cercano, ya marcado como uno de los objetivos, y habla con esas 2 personas que lograron escapar del molino, Kuba y Annie. Respóndeles lo siguiente para conseguir reputación y el “Anillo conmemorativo”:
-Estoy buscando a mis amigos.
-¿Quiénes eran los bandidos?.
-Lo bendeciré con mucho gusto.
Ahora vamos con el otro objetivo de visitar el lugar de la emboscada, así que móntate en tu yegua Bibiana (Godwin también tiene uno) y dirígete a la marca de más al Sureste, teniendo que seguir luego hacia la Fortaleza de Nebakov al Suroeste.

Al llegar al lugar verás una escena en la que hablas con Erik y sus hombres (da igual lo que les respondas). Al poco rato os atacará otro grupo, así que inicialmente deja que se peleen entre ellos y aprovecha para atacar a los enemigos por la espalda en cuanto puedas.
Con la zona despejada, habla de nuevo con Erik y síguelo hasta el castillo de Nebakov, retándolo a una carrera hasta allí, aunque da igual el resultado.

Al llegar verás una escena tras la que hablarás con el Capitán de antes... lo que digas durante la conversación no tiene mayor importancia.

Al cabo de un rato unos rebeldes atacarán Nebakov y tendrás que ayudarle a defenderse a cambio de que liberen a tus amigos, así que simplemente síguelos y, como de costumbre, sigue el “método cobarde” de Eliteguias de atacarlos por la espalda mientras están entretenidos con “los tuyos”.
Con la zona despejada, habla de nuevo con el Capitán y luego, en la escena con Henry, responde lo siguiente:
-¿Qué queréis?.
-¡¿Y mi espada?!.
-¿Cómo vais a salir de aquí?.
Luego otra escena más, ya fuera de la prisión, en la que podrás responder como quieras... acto seguido otra escena más y ya se habrá completado la misión, siendo El dedo de Dios la siguiente.