Guía Kingdom Come: Deliverance II

Forja

 

 

Fundamentos

 

En calidad de hijo de herrero, has aprendido mucho. Con el conocimiento, la habilidad y los materiales adecuados, puedo forjar hachas, espadas largas y cortas y espadas de caza.

 

¿Dónde puedes trabajar?

 

Hay herrerías en prácticamente cada aldea, y los herreros locales me permitirán usarlas de manera gratuita. Su icono en el mapa es un yunque.

 

Forja

 

Consejo: todo herrero que se precie se pon un delantal de herrero y guantes, y no solo porque le sienten bien.

 

¿Qué puedes forjar?

 

Todo lo que puedo forjar aparece en la pestaña “Artesanía” del menú de jugador. El conocimiento se amplía aprendiendo nuevas recetas que se encuentran a lo largo y ancho del mundo.

 

¿Qué materiales puedo usar?

 

Para elaborar un artículo, primero hay que conseguir las materias primas detalladas en la receta. Estas también pueden encontrarse por el mundo o adquirirse, e incluyen componentes, materiales de unión y una miscelánea de elementos.

 

Forja

 

Horno

 

El periplo de cada uno de los productos comienza en el horno, donde ha de calentarse el material a la temperatura indicada.

 

La temperatura de la forja se controla con el fuelle. Las piezas más largas, como las espadas, se pueden desplazar en la forja para templar distintas porciones.

 

A medida que la pieza se calienta, su color irá cambiando, que alanzará el estado idóneo cuando adquiera un color amarillo paja. Para conocer el color exacto d la pieza, hay que examinarla de cerca.

 

Si te excedes con el calor, la pieza empezará a chisporrotear.

 

Cuando haya adquirido la temperatura deseada, podrás llevarla al yunque.

 

Forja

 

En el yunque

 

La forma final de la pieza se crea a base de golpearla en el yunque.

 

Cuanto más retroceda el martillo, con más fuerza golpearás, pero también te costará más energía. Puedes emplear tu otra mano para mover y girar la pieza por el yunque y poder golpear sus distintas partes.

 

El objetivo es golpear la pieza con la mayor eficacia mientras le das su forma definitiva. La calidad del golpe la definen las chispas que saltan, y un herrero con experiencia también ha de prestar atención al sonido de los golpes.

 

Qué hay que tener en cuenta

 

La pieza se irá enfriando mientras la trabajas, y martillear una pieza sin la temperatura adecuada reducirá la eficacia de los golpes. Si la pieza parce haberse enfriado, lo mejor será devolverla a la forja.

 

Hay que dar martillazos a la pieza cuan larga es y no hay que olvidar girarla de vez en cuando.

 

Conviene mantener el ritmo yo prestar atención a la fuerza de los golpes para no quedarse sin resuello. Una vez adquirido el ritmo, comenzarás a silbar, y todo es mejor mientras se silba.

 

Forja

 

Consejo: Los mejores herreros saben que la temperatura, la uniformidad y el ritmo son esenciales para un trabajo de calidad.

 

Finalización

 

Cuando la pieza esté terminada, sugerirás terminarla.

 

El enfriado final lo harás tú mismo. Calentarás la pieza por última vez y luego la enfriarás rápidamente. Esto hace que el producto final sea más duro y resistente.

 

Cuando la pieza se haya enfriado, podrás ver la calidad conseguida. Las piezas bien hechas tendrán mayor calidad y se podrán vender por más dinero.

 

Forja

 

Reparar armas

 

Para reparar tus armas puntiagudas o con filo, puedes afilarlas en una rueda de afilar. Esto te ahorrará unos enseres d reparación o el dinero que te costaría mandarlas a arreglar.

 

Proceso de afilado

 

Has de mover la hoja del arma con cuidado sobre la rueda mientras giras y mantienes el ángulo adecuado.

 

Si saltan chispas de la hoja, es que estás afilándola bien.

 

Si de la hoja sale humo, estás destrozándola.

 

Cuando el arma está perfectamente afilada, se te comunicará.

 

Forja