Guía Kingdom Come: Deliverance II
Delitos y reputación
Cada uno de tus actos tiene consecuencias. Si cometes delitos, el mundo y las gentes que te rodean reaccionarán en consecuencia.
¿Qué es un delito?
Todo lo que un buen cristiano debería evitar se considera un crimen. No hay que matar a inocentes, robar, allanar casas ajenas, hacer daño al prójimo o a animales domésticos y perturbar la paz de la vida cotidiana.
Consecuencias de los delitos
Si alguien te sorprende cometiendo un crimen informará a los guardas o iniciará un enfrentamiento.
Ni siquiera estoy a salvo aunque no te sorprendan con las manos en la masa. La gente no es tonta y podría deducir que eres el responsable.
Reputación
La reputación afecta a cómo te trata la gente. Si le caes bien a alguien, te saludará con amabilidad, y los mercaderes incluso podrían hacerte descuentos. En cambio, si alguien te detesta, puede que ni siquiera te hable.
Puedes mejorar tu reputación completando taras. Cometer delitos la empeora, así como actuar de forma deshonesta.
La gente comentará tu comportamiento, así que, tanto si ayudas como si le haces daño a alguien, no tardará en correrse la voz.
Mejorar tu reputación
Una mala reputación siempre se puede remediar pagando una indulgencia o con un peregrinaje penitente impuesto por un sacerdote.
Inquietud
Si hay muchos delitos en una zona, la gente estará más atenta, se armará y los guardias solicitarán refuerzos. Cuando las cosas se hayan calmado, todo volverá a la normalidad.