Guía Ultima VII Parte 2: Serpent Isle

El mapa de Silverpate

 

 

Una vez en Moonshade, lo primero que debemos conseguir es el Libro de hechizos. Nos dirigimos a ver al maestro Fedabiblio, que a cambio del Libro nos pedirá raíces de Mandrágora, planta que solo crece en la isla de los Monjes. Nos dirigimos a hablar con el mercader Flindo que nos recomendará al Gran Mago, siendo invitados a cenar con el. Cuando estábamos en mitad de la cena, fuimos interrumpidos por la llegada de Pothos, el vendedor de reactivos.

 

Bucia, la tendera, nos cuenta que Pothos tiene un extraño parecido con Erstam, el Mago loco. Esta confesión despierta curiosidad en nosotros, y nos dirigimos a hablar con el. Pothos nos revelará que en efecto es hijo de erstam y que su padre domino los secretos del tele-transportador. Solicitamos su ayuda para llegar a la Isla de los Monjes, pero solo nos ayudará si le entregamos Musgo Sangriento.

 

Solo podíamos conseguir Musgo Sangriento en el Pantano del Sur (126 Sur, 154 Este). Una vez con el Musgo en nuestro poder, regresamos a ver a Pothos que a cambio del Musgo nos reveló como llegar a hasta Erstam. De nuevo me vi transportado a una celda. La Hechicera Rotulancia me había secuestrado, pero el Gran Mago me autorizó a salir de mi encierro y visitar su casa.

 

En su casa solo encontré un extraño diente de Serpiente que inmediatamente recogí. Bordeando la costa dirigimos al muelle Norte y tocamos la campana. De repente, apareció una tortuga gigante que nos trasladó a la Isla del Mago Loco. El Mago, no quiso revelarnos el secreto del Tele-transporte, pero su ayudante accedió a ayudarnos. El secreto se encontraba en una Mandíbula de Serpiente. Erstam nos la entregaría a cambio de un Huevo de Fenix.

 

De repente nos encontramos en una isla donde había un cadáver de Fénix. Accionamos una palanca y el ave resucitó en medio de una llamarada.. En agradecimiento, por haberla hecho volver a la vida, nos entregó un huevo que de inmediato dimos al Mago, accediendo también en ayudarle en su experimento de crear vida. Una vez acabada nuestra conversación, el Mago, nos entregará la mandíbula de Serpiente, así como varios dientes más, que colocamos en ella.

 

Reclutamos A Boydon, que aprendió a utilizar la mandíbula. Nos dirigimos a un gran salón con corredores y puertas que solo se abrían las de los dientes que poseíamos. La Mandíbula se Serpiente nos permitió llegar a la Isla de los Monjes, pero Gwenno no se encontraba ya allí. Aprovechamos para hablar con un monje llamado Braccus, que nos dijo donde encontrar las Raíces de Mandrágora, pero debíamos esperar a que bajase la marea.

 

Cuando Braccus nos comunicó que ya había bajado la marea, recogimos las raíces y nos dirigimos a Moonshade. Fedabiblio, nos entregará el Libro de Hechizos y los magos nos hablarán. Compramos algunos hechizos, utilizando un tesoro que encontramos en el palacio del Gran Mago (detrás de su trono hay una palanca). Hawk nos habló de unos túneles secretos en las catacumbas, cuya llave tenia Julia, pero esta se negó a darnos la llave si no teníamos protección contra el calor.

 

Nos habló además, de unos peligrosos hombres rata. Mosh, la mendigo, era amiga de las ratas. Gracias a un pescado que compramos a Petra, aceptó a ayudarnos, aunque se quejaba de haber sido traicionada por Columna. Quedaba el problema del calor. La maga Fridazzi era especialista en hechizos de frío. Por desgracia el Gran Mago llegó en el momento más inoportuno y, de nuevo, fui a dar con mis huesos en prisión, a los Montes de la Libertas.

 

En los días que permanecí en prisión, aproveché para hacer amistad con Gustacio. Grande fue nuestra alegría, cuando nuestro amigo apareció y acabó con el carcelero quitándole una llave y varias ganzúas, que abrían muchas puertas de este lugar. Una pared, imaginaria, al Norte nos llevó a otra serie de túneles. Una vez en ellos nos dirigimos hacia el oeste, Sur y al Este, encontramos unas huellas de pisadas que nos conducían a otra pared imaginaria.

 

Un tele-transportador nos llevó a otra zona y por el camino recogimos todos los reactivos mágicos que encontramos. Peleé con el Mago que se convirtió en oso y huyó por otro teletransportador. Lo seguí y encontré a Stefano, que me ofreció sus servicios. Acepté. Después de vencer a un Dragón llegamos a una zona bloqueada y en la que un puente levadizo nos impedía el paso, utilicé para bajarlo, un hechizo de telequinesia.

 

Más adelante me encontré con varias palancas y una chica que dormía. La chica me pidió que la llevase junto al caballo, pero este la mató. Obtuve unas zanahorias que coloqué en el plato de un conejo. El conejo se transformó y me regaló unas flores que regalé a un grupo que estaba de luto por la muerte de su amada. En agradecimiento arreglaron la palanca que estaba rota. Al arreglar la palanca, tuve acceso a un telepuerto que daba a un jardín, en la que otra palanca abría la puerta Sur. Me introduje por este corredor hasta llegar a una hoguera donde, debajo de ella, había otro transportador.

 

De nuevo llegué a otro corredor que parecía infinito, pero al Este había un muro imaginario. Me introduje por el y haciendo una escalera con piedras y cajas, alcancé una campana, que al tocarla me transportó a otra zona. Destruí a un autómata y me apoderé de su llave. Seguidamente liberé la Espada Endemoniada par que derrotara al mago. Al fin logré escapar de la prisión.

 

Dupre tenía unos regalos para mi, de parte de Fridazzi, el Hechizo de Frío y unos Pendiente Ofidicos. Gustacio, impresionado por mi fuga de la prisión, nos tomó de ayudantes para sus experimentos con las tormentas. En 37 Sur, 141 Este estaba su laboratorio. Colocamos la esfera en el pedestal Sur, cerramos la compuerta y accionamos las tres primeras palancas del lado Oeste.

 

Así aprendimos los efectos de los tres tipos de rayo. Cuando se lo dijimos a Gustacio, sugirió una consulta a Fedabiblio. La bola de cristal del Maestro nos reveló algo increíble: el Lora era Edrin, el hermano desaparecido del pasto Kane. Gustacio nos dio una jaula, atrapamos al loro y le colocamos en el tercer pedestal de la izquierda del laboratorio. Gracias a este experimento, Gustacio nos regaló muchos hechizos y el Espejo de la Verdad. Julia, como ya poseíamos el hechizo de frió, nos entregó la llave de las catacumbas. Buscamos la entrada hacia los 96, 133 Este.

 

Fuente: Juegomania.org