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Guía Xenoblade Chronicles X

Clasificación de enemigos

Teroides

 

 

Grex

 

Hábiles carnívoros que suelen ir en manadas de unos doce miembros liderados por una pareja alfa. Estos cazadores en grupo son tan territoriales como feroces. Aunque su territorio suele ser extenso, cualquier intrusión accidental de otro grupo se recibe con gran agresividad. Aun así, no es raro ver a un grex solitario. El destierro se produce tras perder un enfrentamiento contra otro alfa y suele terminar causando la muerte por inanición. Se recomienda tener cuidado con estos seres errantes, ya que son especialmente feroces.

 

 

Caro

 

Omnívoros que consumen casi de todo, incluso carroña que otros animales ni tocarían. El sentido del olfato del caro es extremadamente agudo, lo que le permite descubrir presas muy bien ocultas. También son cazadores tenaces que persiguen sin descanso a su objetivo. Los caros son monógamos y se agrupan en manadas en las que los jóvenes ayudan a criar a los recién nacidos. Para ello, llevan a las guaridas todos los huesos de las cacerías fructruosas como provisiones para las épocas de escasez.

 

 

Vigento

 

Los machos vigentos jóvenes viven en manadas famosas por su coordinación en la caza. El apareamiento está reservado a los machos alfa, por lo que se producen muchos enfrentamientos para lograr este privilegio al inicio d ella época de cortejo. El aspirante victorioso desbancará al líder de su puesto; sin embargo, si cae derrotado, sus garras serán destrozadas para evitar nuevas intentonas en el futuro. Por ese motivo, si un macho dominante demuestra tener una fuerza excepcional, pueden pasar años antes de que lo reten.

 

 

Virago

 

Cazadores en grupo y criaturas sociales que viven en manadas de diez o más miembros. Las hembras, más corpulentas, han relegado a los machos a lo más bajo de la jerarquía, de forma que la hembra más fuerte es la que asume el rol de líder. Si ella perece, su hija mayor es quien asume el mando. SI no hay hembras disponibles, el virago macho de mayor tamaño se someterá a un proceso de hermafroditismo secuencial para convertirse en líder. Después de unos meses, resurgirá totalmente convertido en hembra.

 

 

Monoceronte

 

Estos herbívoros se alimentan preferiblemente de hojas y cortezas. Los machos son muy territoriales y suelen enfrentarse con grupos invasores. Los grupos de hembras se disuelven una vez que acaba el periodo de crianza, que dura un año normalmente. Se reagrupan en la época de apareamiento y forman un harén para el grupo de machos con el territorio más grande. Pueden contraer el pliegue de piel situado bajo la garganta para emitir un grito propio de cada individuo. Es un sonido tan peculiar que las madres pueden localizar a sus crías aunque estén rodeadas de cientos de ellas.

 

 

Progen

 

Por el día, los prógenes se agrupan por edades en rebaños pequeños, pero de noche se reúnen en un único grupo grande. La cría se produce de primavera a verano y se realiza como una actividad en grupo en la que participan miembros de todas las edades. Son animales muy precavidos capaces de lanzar gritos muy agudos cuando hay peligro. Cuando están amenazados, los mayores y más estériles asumen el papel de cebo para proteger a los especímenes más jóvenes.

 

 

Simius

 

Criaturas omnívoras tan inteligentes como los gorilas de la Tierra. Viven en grupos compuestos por un macho y varias hembras con las que se aparea. A pesar de su carácter feroz y arrogante, los machos tratan de mantener alejados a sus grupos de otros más fuertes, ya que cualquier encuentro con otro grupo de simius suele terminar en conflicto. Para evitar esto, los machos rugen cuando ven un grupo que no conocen. Si uno es claramente superior, el más débil de los machos desviará el rumbo. Pero si están igualados se medirán en un duelo a muerte. Como el vencedor se queda con las hembras del vencido, el tamaño del grupo es proporcional a la fuerza de su líder.

 

 

Cantor

 

Suelen ser animales solitarios que no tienen un territorio delimitado. Si hay necesidad, sin embargo, se organizan en grupos para cazar emitiendo un peculiar grito desde su cavidad pulmonar. El tono de este sonido determinará la posición que ocupa cada animal dentro del grupo. También suelen formarse pequeños grupos únicamente para cuidar a los más pequeños. A las crías se les duerme con sonidos dulces que recuerdan a nanas, cuyo ritmo varía según el grupo. Son hermafroditas y pueden reproducirse de la forma asexual si no encuentran una pareja.

 

 

Áprica

 

Majestuosas criaturas que compensan su exigua dieta a base de hierba y agua con el éter que absorben de la atmósfera con sus cuernos, además de la energía fotosintética que obtienen de sus plantas simbióticas. Los jóvenes, al no tener plantas propias, reciben la dosis de sus padres. Durate el día, las ápricas descansan en sitios soleados para favorecer la fotosíntesis. Por la noche, se reúnen en grupos reducidos por seguridad y hacen turnos de guardia para velar por el descanso de la manada. Los lazos sociales son fuertes y se sabe que realizan funerales en los que el cuerno del animal fallecido se introduce en un lago o río cuando hay luna llena, tras lo cual la manada bebe del agua conjunto.

 

 

Cervus

 

Estos herbívoros necesitan grandes cantidades de vegetación para subsistir. Absorben y almacenan éter atmosférico como arma y las partes del cuerpo que parecen plantas son, en realidad, componentes especializados de exoesqueletos y pelaje que usan como camuflaje. De hecho, sus “hojas” están compuestas de éter y su brillo es proporcional a la fuerza del animal y, a su vez, un reflejo de su capacidad reproductiva. Los cervus son asombrosamente longevos. A lo largo de la vida van ganando pericia en la manipulación del éter, por lo que su líder suele ser el miembro más viejo y experto.

 

 

Suid

 

Errantes de las praderas de Mira, los machos de esta especie omnívora tienen muy mal genio y están siempre listos para embestir. Las hembras son mucho más dóciles, aunque igual de irascibles en época de cría. Los machos suid compiten por las hembras a testarazos, chocando sus protuberancias craneales. Un apéndice aplastado indica la derrota y tarda un año en regenerarse, justo a tiempo para la época de celo. Por contra, en las hembras esta protuberancia sirve para almacenar nutrientes y se puede observar cómo desciende gradualmente durante la época de crecimiento de las crías.

 

 

Ovis

 

Herbívoros que se mueven en manadas y hacen de las llanuras de Mira su hogar. El pelo que cubre su cuerpo suele ser recio, llegando a adquirir, en algunas zonas, tal dureza que les protege de sus depredadores a modo de armadura. La única excepción es su cola, que se asemeja a un pompón y es muy suave. Una cola lustrosa es símbolo de una dieta abundante y, por tanto, de poder. La fuerte complexión de los ovis les ayuda a defenderse y favorece su naturaleza pacífica. Temen los enfrentamientos y prefieren huir antes que luchar.

 

 

Milesaurio

 

Una de las especies de mayor tamaño de Mira. Mueven sus largas trompas en todas direcciones para coger hierba y hojas de los árboles. Tragan rocas que machacan las plantas y les ayudan a hacer la digestión. Aunque son gigantescos, gran parte de su anatomía está compuesta por una bolsa de aire que los hace increíblemente ligeros. Los adultos rara vez se ven amenazados y no suelen atacar a otras criaturas a no ser que sus crías se encuentren en peligro. Debido a su enorme tamaño son incapaces de incubar, por lo que usan energía geotérmica para mantener los huevos calientes.

 

 

Corónido

 

Los poros de estas criaturas absorben éter como principal fuente de energía, y sus esponjas capilares absorben agua a través de los pies. La corona, que se asemeja a una cabeza, es una adaptación defensiva que oculta sus órganos vitales cristalinos. La presencia de este señuelo sugiere que una vez tuvieron un depredador poderoso, aunque se desconoce si hoy en día sigue existiendo. Los corónidos son ponedores Los huevos son incubados y eclosionan en su interior, tras lo cual la cría sale por primera vez al mundo.

 

 

Evelo

 

Habitantes de la zona sur de Mira, estos pájaros gigantes lucen unos picos muy desarrollados que ocupan casi toda la cabeza y hacen las veces de cuernos. Se alimentan sobre todo de insectos, cuyos exoesqueletos pueden perforar de un solo picotazo. Los evelos suelen ir en pareja; a menudo se ven grupos formados únicamente por macho y una hembra. Se aparean cada dos años y de los polluelos se encargan tanto los padres biológios como otra pareja cercana que no haya tenido polluelos ese año. Los huevos de evelo son asombrosamente grandes y los favoritos de varios predadores.

 

 

Caecus

 

Estas criaturas tienen fuertes tendones que les ayudan a desplazarse muy rápido. Aunque sus alas y ojos han menguado al evolucionar, tienen un buen sentido del olfato y pueden rastrear el terreno con ondas ultrasónicas para localizar a su presa. Los adultos suelen morir por desecación, un problema que intentan paliar envolviéndose en una membrana de biofluido tóxico. Los caecus son hermafroditas y se aparean con todas las parejas posibles en la primera semana de invierno. Después ponen una gran cantidad de huevos que recubren con barro fresco. Estos suelen abrirse en primavera y las crías permanecen en la ciénaga hasta alcanzar la madurez.

 

 

Insidia

 

Estos carnívoros de apariencia prehistórica suelen esperar ocultos entre los árboles para tender una emboscada a su presa. Si una criatura más fuerte los amenaza, los insidias lanzan con violencia rocas desde su tracto digestivo, creando así una distracción que les permite escapar. Los rebaños están formados por varios insidias, sin importar la edad o el sexo. Durante la época de celo, varios rebaños se reúnen en el mismo lugar para aparearse. Los insidias que no encuentran pareja deben ayudar a otros en la cría de los pequeños.

 

 

Esfinge

 

La cavidad abdominal de estas criaturas funciona como un depósito a presión, donde almacenan gas que usan para lanzar llamas por las púas que les cubren lomo y boca. Los hombres huesudos y las protuberancias de la cola les sirven para ensartar a sus víctimas antes de asarlas para comérselas. Los machos suelen ir solos y se unen a los grupos de hembras solo durante la época de apareamiento. Sin embargo, tienen que ganarse este privilegio en una competición en la que han de demostrar su valía en el lanzamiento de llamas.

 

 

Lépyx

 

Antiguamente eran seres marinos con forma de babosa, primos lejanos de los xiphias. Se instalaron en tierra firme, aumentando considerablemente de tamaño en el proceso. Los lépyx ponen un gran número de huevos y los dejan en el océano. Las crías que sobreviven se alimentan de algas venenosas y almacenan en su cuerpo las toxinas para evitar ser atacadas, aunque la potencia de este veneno disminuye a medida que crecen. Cuando sus extremidades se desarrollan, se desplazan hacia una de las colonias en tierra. Sin embargo, esta etapa tiene sus contratiempos: su composición blanda y tierna les convierte en un suculento aperitivo para todo tipo de hambrientos depredadores.

 

 

Auravis

 

Gigantescas aves que sobrevuelan el cielo de Mira en busca de presas a las que atravesar con sus enormes cuernos. Estos nunca dejan de crecer, por lo que son un buen indicador de la edad de cada espécimen. El saco de su dorso contiene una sustancia inflamable que se expulsa por la punta del cuerno, provocando una descarga explosiva que pulveriza a sus víctimas. Es por ello que las criaturas carnívoras inferiores siguen constantemente a las auravis en busca de sus sobras. Durante el cortejo, los machos construyen un complejo nido de ramas y las hembras determinan su valía según sea su destreza.

 

 

Jacul

 

Inmensas bestias voladoras con estructuras óseas duras como el acero. Cuando van a por una presa, pasan de un lento planeo a lanzarse en picado, golpeando a su objetivo con una fuerte cornada. Si esto les falla, rocían a su presa con un fluido de su bolsa dorsal para rastrearla sin descanso: se sabe que pueden dejar su territorio y pasar hasta días enteros buscando su objetivo. Los jacules no incuban sus huevos ellos mismos, sino que usan energía geotérmica. No son criaturas sociales: forman bandadas solo en época de crianza para proteger los huevos y alimentar a los polluelos.

 

 

Vésper

 

Los vésperes son murciélagos gigantescos que habitan en cuevas. Estas criaturas omnívoras duermen durante el día y se guían por biosónares, no por la vista, para explorar su entorno y localizar a sus presas, que pueden ser cualquier cosa que les quepa en la boca. Sus dientes son particularmente peligrosos, ya que están cubiertos de microorganismos nocivos, y su carne suele ser rancia y no apta para el consumo. Viven en enormes colonias y se pueden cubrir por completo el techo de las cuevas. El suelo está cubierto de excrementos, que son el principal sustento de varias especies de insectos. El hedor de este estiércol también sirve para repeler a posibles depredadores.

 

 

Murra

 

El cuerpo de estas bestias voladoras parece de porcelana. Sus alas tienen unos órganos que absorben el éter de la atmósfera, el cual almacenan en la cabeza hasta que lo usan para aniquilar a sus rivales o para poder autodestruirse y defender así su colonia. Cuando la concentración de éter es alta, las hembras se pueden reproducir por partenogénesis, proceso que da lugar a otras hembras exclusivamente. Estas murras no pueden absorber éter como las que han nacido por reproducción sexual, por lo que cuando la densidad de éter disminuye, son las primeras en morir. Esto asegura que sobrevivan los especímenes más aptos.

 

 

Terebra

 

Las terebras son técnicamente omnívoras, aunque su dieta principal está compuesta de criaturas de río como peces o moluscos. Tienen dos apéndices óseos con forma de oreja que pueden usar como un taladro para luchar contra sus atacantes o para cavar sus guaridas subterráneas. Estas madrigueras alcanzan gran profundidad y albergan a unas doce terebras. La entrada está continuamente custodiada por varios miembros de la manada que se mantienen erguidos sobre las patas traseras. Su pelaje tiene un gran valor comercial debido a su excelente aislamiento térmico y su suavidad (siempre y cuando se le quiten sus afiladas púas).

 

 

Mefita

 

Los enemigos de las mefitas no solo tienen que cuidarse de sus afilados colmillos y su temperamento feroz, sino también de la nube de fluidos fétidos que expulsan por su parte trasera. El hedor que queda después de estos ataque puede durar meses. En la época de apareamiento, los machos mefitas cambian de piel. La tarea exclusiva de las hembras es criar a sus retoños en guaridas cavadas verticalmente en la tierra, cuyo acceso está impregnado del mismo fluido maloliente para mantener alejados a posibles depredadores.

 

 

Saltato

 

Aunque no vuelan, estas criaturas construyen sus guaridas en zonas elevadas y se alimentan de peces y crustáceos que absorben con sus hocicos atrompetados. Los saltatos son muy inteligentes y algunos ejemplares muestran bastante inclinación al combate. Durante la época de apareamiento, los machos sueltan burbujas de colores para atraer a las hembras. Mientras las burbujas se alejan, inician una agitada danza de cortejo. Si no impresionan a la hembra, no llegarán a aparearse, pero su esfuerzo servirá de lección a los más jóvenes de la manada. Esta relación es mutuamente beneficiosa: los discípulos ayudan a sus maestros haciendo burbujas y continúan cuidando de ellos incluso tras fundar sus propias familias.

 

 

Liceor

 

Los liceores tienen un pariente en común con los saltatos y, de igual modo, los machos atraen a las hembras bailando. Sin embargo, estas también tienen en cuenta su riqueza, y les exigen una serie de joyas minerales y piedras con formas raras que guardan en una bolsa en el tórax. Mientras baila, el macho lanza sus tesoros para distraer a la hembra y poder acercarse gradualmente. Si recorre toda la distancia, ganará el derecho a aparearse. Si la hembra no acepta los regalos, el macho se retirará. Además del singular ritual de apareamiento, su característica principal es la inestabilidad emocional, ya que pueden pasar de la alegría a la ira en cuestión de segundos.

 

 

Pótamo

 

Estas criaturas herbívoras viven en las orillas de los ríos en manadas de un macho y diversas hembras y pasan la mayor parte del tiempo en el agua. Los machos son muy territoriales y rechazan con gran hostilidad a sus invasores. Este rasgo también puede atribuirse a las hembras cuando alguna criatura intenta acercarse a sus crías. Están equipados con temibles colmillos y cuernos que encajan con su temperamento hostil. Aunque son más peligrosos que muchos carnívoros de apariencia violenta, los nopon han logrado domesticarlos como criaturas de carga.

 

 

Dilus

 

Feroces gigantes acuáticos que atacan cualquier cosa a su alcance, excepto a los de su especie. Este comportamiento se debe a sus muy desarrolladas costumbres sociales, especialmente en sus hábitos de pareja. Ambos progenitores cuidan de las crías; de hecho, una vez que la hembra ha incubado los huevos, deposita a estas en la boca del macho para que las proteja. La hembra se vuelve entonces altamente inestable, lo que le lleva a atacar a cualquier criatura que vea con tal de mantener a salvo a los suyos. Cuando han crecido, los retoños abandonan a sus padres en busca de otras colonias.

 

 

Tersqual

 

Estos reptiles no dejan nunca de creer: suelen superar los cien metros de longitud y su longevidad se cuenta por siglos. Tienen un apetito insaciable y se nutren principalmente de fuentes minerales, aunque también pueden ingerir otras criaturas para agilizar su crecimiento. Si se alimentan lo suficiente, mudan su piel para seguir creciendo. En ocasiones, tras ingerir esa misma piel, empiezan a mudar de nuevo. Su superioridad la determina el tamaño, lo que evita muchos conflictos entre tersquales. Como solo se aparean los más grandes, los especímenes más pequeños se ven forzados a seguir alimentándose en un ciclo sin fin.

 

 

Corrupto

 

Los corruptos son una extraña variación de criaturas comunes que se encuentran únicamente en ciertas regiones de Noctilum. Atacan y devoran cualquier cosa que se cruce en su camino, excepto a otros que se encuentren en su misma situación. Algunos especímenes son variaciones de esfinges, caros y scintimures que han sido infectados por un virus que provoca un estado de locura. Este virus solo puede sobrevivir en Noctilum, por lo que el resto del planeta se encuentra a salvo de él.

 

 

NOTA:

Los magnos ya tienen su propia sección aparte de la de los enemigos, aquí tan solo vendrán listados y son los que tienen el nombre en negrita.