Eliteguias GUÍAS    TRUCOS    LOGROS / TROFEOS    FORO    BUSCAR

Guía Xenoblade Chronicles X

Clasificación de enemigos

Insectoides

 

 

Petramanda

 

Criaturas con aspecto similar al de los arácnidos de la Tierra. Tienen una dieta basada en ciertos minerales que disuelven con un ácido secretado desde su abdomen antes de consumirlos. Aunque la mayoría no atacan a seres vivos, existen casos de raras mutaciones con tendencias carnívoras. Después de depositar los huevos, la hembra los almacena en la boca hasta que nace las larvas. Estas pasan su etapa larvaria agarradas al cuerpo de la madre. Cuando crecen, se enganchan a criaturas voladoras para así alejarse lo máximo posible de su lugar de nacimiento.

 

 

Scirpo

 

Estos arácnidos nocturnos secretan hilos de seda que usan para colgarse de los árboles, donde se hacen pasar por frutos. Desde esa posición, se dejan caer sobre cualquier criatura que se acerque demasiado. Los scirpos emplean un poderoso veneno que les permite dominar a presas de tamaño mayor que el suyo. Las crías de scirpo son extremadamente pequeñas. Al nacer, expulsan hilos de seda al aire para, de esa manera, beneficiarse de las corrientes y poder atravesar largas distancias. De las miles de crías que nacen en cada desove, solo una decena llegan a adultas.

 

 

Fórfex

 

Criaturas con aspecto de cangrejo que suelen encontrarse en la costa. Su caparazón es de tal dureza que puede repeler balas de pequeño calibre, mientras que sus pinzas son capaces de atravesar la armadura de los Skells. Además, también pueden lanzar burbujas de éter por la boca. En la época de cría, las hembras almacenan los huevos ya fertilizados en su abdomen y, cuando eclosionan, liberan a los neonatos al mar con la luna nueva. Es habitual ver a todas las hembras de un área dar a luz a la vez, haciendo de las playas un amasijo de caparazones, patas y pinzas.

 

 

Cinícula

 

Las cinículas son escarabajos gigantes cuyo exoesqueleto es duro como el acero. Pasan la mayor parte del tiempo enterradas, esperando que alguna presa se acerque. Cuando sienten vibrar el suelo, surgen de la tierra y engullen a su desafortunada presa en un solo ataque. Se sabe que las cinículas pueden entrar en largos periodos de letargo. Las condiciones para que entren en este estado son variadas, pero parece que la densidad de éter en el aire es el factor detonante principal.

 

 

Falsaxum

 

Similares a escarabajos gigantes, tienen una pigmentación que les da el aspecto de rocas. Su estrategia de caza es esperar que su presa se acerque a ellos. En épocas de sequía, entran en un estado de letargo que puede durar varios siglos. Sin embargo, esta habilidad tiene sus riesgos, ya que aveces perecen durante este tiempo. Cuando esto ocurre, los órganos asimilan la composición mineral de la tierra en la que se encuentran, transformándose así en rocas de verdad.

 

 

Vivohastio

 

Criaturas alargadas que se encuentran en ambientes con altos índices de humedad, como los techos de las cuevas. Se encamaran a alguna superficie elevada y, desde ahí, utilizan sus alas para dispersar feromonas y atraer a machos vésper. Las criaturas que caen en esta trampa son despachadas rápidamente por las afiladas cuchillas de los vivohastios y devoradas. Aunque poseen alas, su capacidad de volar es muy limitada, por lo que prefieren evitar situaciones de vulnerabilidad aérea. Solo las usan para alcanzar posiciones elevadas o planear hasta el suelo cuando lo necesitan.

 

 

Thallus

 

Su piel parece hecha de rocas o de corteza. A menudo se camuflan en la vegetación y utilizan sus extremidades delanteras, similares a guadañas, cuando alguna posible presa se acerca demasiado. Poseen un apéndice en la cola que les permite agarrarse a los tallos de las plantas y les sirve de anclaje durante el apareamiento. Sus huevos son como semillas, tanto en su forma como en su función. Al nacer, las larvas son largas y finas, como hilos. Se enganchan en torno a las ramas como enredaderas y permanecen así hasta que están listas para su fase de pupa.

 

 

Tectínsula

 

Las tectínsulas se entierran en el suelo, dejando al descubierto solo sus caparazones cubiertos de vegetación. Cuando son jóvenes, se lanzan contra los árboles para que las semillas caigan y arraiguen en sus caparazones. Durante la época de apareamiento, el macho adquiere un color rojo brillante con el que atrae a posibles parejas. Como esta práctica limita su capacidad para camuflarse, ingieren unos hongos venenosos a los que ellos son inmunes. Los depredadores no tardan en asociar el color rojo brillante con la toxicidad de su cuerpo.

 

 

Arenatecto

 

Los arenatectos se entierran en la arena y esperan hasta que alguna presa se acerque. Su gran eficiencia metabólica les permite mantenerse bajo tierra durante meses sin necesidad de sustento. A pesar de esto, como son muy territoriales, se moverán si detectan otro arenatecto en las cercanías. Los hongos de su espalda les sirven tanto para camuflarse como para defenderse, ya que desprenden esporas venenosas. Además, el tipo y color de estos hongos determinan el atractivo de los machos, por lo que tienen un rol muy importante durante la época de apareamiento.

 

 

Blatta

 

Estas criaturas aladas suelen encontrarse bajo rocas, en cuevas y en otros lugares oscuros. Su dieta consiste principalmente en restos y excrementos de otros seres. Las blattas son muy sociales y son capaces de comunicarse entre ellas para transmitir información acerca de dónde encontrar alimentos. También se las ha visto agruparse para atacar a criaturas de menor tamaño, aunque incluso otras presas más grandes que ellas deben cuidarse de sus virulentos ataques.

 

 

Turba

 

Pequeñas criaturas aéreas que conviven en enjambres bajo el mando de una reina, cuyo gran tamaño no le permite abandonar su nido subterráneo. Las otras hembras del enjambre se encargan de buscar alimento y cuidar de las larvas. Las turbas a menudo roban los huevos d ellas blattas. Cuando eclosionan, estas crías son alimentadas con una secreción altamente adictiva que genera la reina y pasan a vivir como esclavas del enjambre, encargadas de expandir los límites del a colonia, defenderla y mantenerla en perfecto estado hasta que mueren de agotamiento.

 

 

Adsécula

 

Criaturas parasitarias que sobreviven alimentándose de fluidos y éter de otros organismos. Recuerdan a los mosquitos de la Tierra, pero a diferencia de lo que ocurre con estos, machos y hembras pican por igual. Las adséculas ponen sus huevos en el cuerpo de otros insectoides como las cinículas. Las larvas viven en simbiosis con esta criatura, alimentándose de otros parásitos que encuentren en ella. Cuando están a punto de llegar a la madurez, las larvas abandonan a su huésped a través del sistema digestivo, completándose así su etapa de crecimiento.

 

 

Papil

 

Estas criaturas, de aspecto similar al de las mariposas, utilizan sus largas lenguas para chupar la savia de los árboles con savia venenosa, ya que pueden almacenar sus agentes tóxicos en la garganta y utilizarlos como defensa si se ven amenazadas. Además, las escamas brillantes que se desprenden de sus alas también contienen el mismo veneno. A diferencia de los adultos, las larvas no poseen colores vivos, por lo que pueden confundirse fácilmente con hojas.

 

 

Germívoro

 

Insectoides de cuatro patas que habitan cerca de lagos o estanques de agua dulce. Entierran sus cabezas en el suelo para parecer flores. Si alguna pequeña criatura se acerca, suele terminar siendo su alimento, e incluso las criaturas más grandes pueden encontrarse en apuros en las zonas muy pobladas por germívoros. Si este sistema de camuflaje no es suficiente para conseguir sustento, los germívoros adoptan costumbres nocturnas, alimentándose de carroña y excrementos.

 

 

Sábula

 

Estos insectoides con aspecto de gusano viven bajo tierra y se alimentan de los nutrientes del suelo y otras criaturas. La presencia de sábulas suele ser beneficiosa para la tierra, ya que la regeneran y propician el crecimiento de la vegetación. Estas criaturas expulsan la arena que ingieren, pero retienen todo el miranio. A pesar de no poseer sentido de la vista, tienen muy desarrollado el del tacto y atacan en cuanto detectan cualquier vibración en la superficie. Esta cualidad ha sido la perdición de más de un Pathfinder.

 

 

Icto

 

Los ictos son intrépidos y mortales. Utilizan sus patas traseras para impulsarse contra sus oponentes y las delanteras, que están cubiertas por neurotoxinas paralizantes, para golpearles. Una vez han paralizado a su presa, la llevan a sus guaridas subterráneas y las almacenan hasta que tengan hambre. Durante la época de cría, los ictos cavan un nuevo túnel en su guarida, en el que los machos almacenan carne putrefacta, mientras la hembra desova. Esta carne será el sustento de las larvas hasta que abandonen el nido, por lo que la cantidad que consigan acumular indicará la valía de los machos.

 

 

Aevíter

 

Estos insectoides son muy resistentes, ya que sobreviven absorbiendo éter de la atmósfera. Como tienen un largo ciclo vital, solo se aparean una vez cada doce años aproximadamente, y a menudo entran en letargo durante largas temporadas para ahorrar energía. Antes de alcanzar la madurez, los aevíteres viven bajo tierra y se alimentan de la savia de las raíces de plantas y de cualquier otra materia orgánica que encuentren. Aunque por lo general son mansos, también son muy territoriales y atacarán a cualquiera que entre en su zona de recolección de éter.

 

 

Gérrido

 

Criaturas vivaces con tentáculos coronados por pinzas. Atrapan todo lo que encuentran (organismos, rocas o magma) y lo transforman en energía eléctrica. Esta se utiliza después como sustento y para atacar a sus enemigos. Los gérridos no son presa fácil debido a sus atributos defensivos, que incluyen biofluidos altamente ácidos y una nube bacteriana simbiótica muy tóxica. El cortejo consiste en un baile muy particular en el que contraen las patas repetidamente. Tras aparearse, la hembra utiliza un tentáculo para darle un huevo fertilizado al macho, que este incuba en su interior. Cuando eclosiona, la cría de gérrido se abre paso por la parte posterior del macho para salir.

 

 

Mortifole

 

Estos astutos insectoides se camuflan adaptando la forma de grandes flores y esperan pacientemente a su presa. Cuando la incauta víctima se acerca, la rocían con un potente ácido. A veces se les puede ver agrupados, lo que da la impresión de estar en un bello jardín de flores. Curiosamente, ponen sus huevos en las mismas plantas que tratan de imitar. Las crías tienen forma de orugas y, en ocasiones, se mantienen cerca de los adultos para mejorar su camuflaje.

 

 

Sacrifole

 

Parientes de los mortifoles, estas criaturas imitan a las plantas gregarias del norte de Mira y absorben el éter que hay en la atmósfera con sus pétalos. Los sacrifoles tienen fuertes lazos sociales; incluso saben cuándo deben inmolarse en explosiones suicidas por el bien de sus hermanos. Durante la época de reproducción, ponen huevos mientras vuelan y los esparcen por el agua. Cuando nacen, se entierran en el barro y se alimentan de carroña hasta que alcanzan la madurez.

 

 

Levitath

 

Las enormes bocas de los levitath son aspiradoras gigantes de energía etérica. En sus torsos almacenan gases de baja densidad, lo que aumenta su destreza en el aire. Aunque suelen ser dóciles, se defienden lanzando poderosos ataques de éter. Ya que los levitath pueden volar sin gastar energía, no necesitan pisar tierra. Por ello, pasan todo su ciclo vital en el aire, incluyendo la reproducción y el cuidado de las crías. Estas nacen en la cavidad del tronco y allí permanecen unos seis meses hasta que aprenden a volar. Justo antes de partir, las madres les proporcionan parte de su gas para ayudarles a volar.

 

 

Milépodo

 

Enormes criaturas semejantes a un ciempiés, pero que tienen la facultad de volar. Son muy temperamentales y jamás huyen, incluso cuando están heridos. Atacan a cualquier cosa que se mueva con unas enormes fauces que destrozan el terreno a su paso. Debido a que sus grandes colmillos no paran de crecer, los milépodos tienen que roer las rocas para desgastarlos. Algunos minerales se cuelan en su sistema digestivo, por lo que es posible que sus cadáveres alberguen alguna que otra piedra preciosa.

 

 

NOTA:

Los magnos ya tienen su propia sección aparte de la de los enemigos, aquí tan solo vendrán listados y son los que tienen el nombre en negrita.