Eliteguias GUÍAS    TRUCOS    LOGROS / TROFEOS    FORO    BUSCAR

Guía Xenoblade Chronicles X

Clasificación de enemigos

Acuoides

 

 

Lófid

 

Las escamas de los lófides son más duras que corazas, lo que también les resta movilidad. De noche, utilizan su luz para atraer y devorar a sus presas. Cuando se enfrentan a enemigos de su tamaño o más grandes, emiten rápidos destellos para desorientar a su oponente lo justo para poder propinarle un fuerte golpe con la cola. Los machos son incubadores bucales: almacenan los huevos en la boca mientras la hembra busca sustento. Como los machos no pueden cazar durante este tiempo, los huevos pueden acabar sirviendo de comida si la hembra no proporciona suficiente alimento.

 

 

Purgovento

 

Acuoides gigantes acorazados con escamas de adamantino. Sus ojos y dientes están atrofiados, por lo que engullen lo que encuentren. Si la presa es venenosa, los purgoventos vomitan su propio estómago y lo limpian a fondo antes de volver a tragarlo. Se comunican gracias a su antena y su bioluminiscencia. Durante el apareamiento, las hembras liberan feromonas desde la antena para atraer a los machos. Los huevos fecundados son abandonados a su suerte. Los adultos no tienen depredadores naturales, por lo que suelen disfrutar de largas vidas.

 

 

Duoguila

 

Aunque sus tentáculos destacan a simple vista no cumplen propósitos estéticos. Su función es inmovilizar y electrocutar a sus presas para poder comerlas vivas durante la parálisis. Poseen múltiples globos oculares, lo que les otorga un amplio campo de visión, además de darles una apariencia temible. El aspecto de las crías es completamente diferente al de los adultos y, además, son muy venenosas. De esta manera, pueden defenderse de posibles depredadores hasta que maduren y adquieran sus características bioeléctricas propias.

 

 

Scintimure

 

La electricidad circula por el cuerpo de estos impresionantes acuoides. Utilizan pequeñas descargas para rastrear los alrededores en busca de presas. Cuando localizan alguna, la aturden con una fuerte corriente desde la punta de sus tentáculos y la devoran haciendo uso de una poderosa mandíbula. Los scintimures tienen un cuerpo muy blando y huesos flexibles, lo que les permite acceder a espacios muy angostos. Las crías forman bancos de gran tamaño, como los de las sardinas, que se mueven como un solo organismo desplegando todo un espectáculo de ondulante bioluminiscencia.

 

 

Aetrygón

 

Son los maestros de la propulsión natural: succionan aire a través de sus espiráculos y luego lo expulsan por el lomo para propulsarse y surcar los cielos a gran velocidad. Pueden disparar el éter que absorben con unos órganos localizados en sus alas. Antes vivían en medios acuáticos, pero una mutación en la espina dorsal les permitió volar. Aun así, el desove tiene lugar en el agua y es habitual verlos en ella. Cuando cazan, forman escuadrones aéreos y atacan a sus presas con bombardeos etéricos antes de empalarlos con sus poderosos apéndices frontales.

 

 

Xiphias

 

Se puede describir a estos moluscos como babosas marinas a las que la evolución ha ido dando forma de pez. Sus cuernos, un caparazón vestigial, sirven para atrapar a su presa junto a los módulos de luz dorsales: una versión biológica de minas navales que se disparan a discreción. Al igual que con las minas, se activan con el contacto físico. Las alas de los especímenes jóvenes son demasiado pequeñas para volar, así que se fijan a las rocas del suelo marino y se alimentan de algas. Tras un año, sus alas y cuernos crecen y pueden tomar vuelo. A pesar de su condición frágil, se regeneran rápido: incluso si pierden las dos alas, pueden llegar a recuperarlas con el tiempo.

 

 

Balaena

 

Las bolsas dorsales de estas criaturas albergan biofluidos que inflan sus órganos como si fueran globos y les dan movilidad aérea. A veces, se mantienen hinchadas aunque hayan muerto, por lo que los esqueletos quedan flotando y se convierten en hábitats para otras especies. Aunque son lentas, tienen unos propulsores cerca de la cola que les permiten acelerar, y pueden alcanzar a enemigos desde lejos con un mortero biológico. Monógamas, las balaenas dan a luz cada tres años y ambos progenitores se encargan de la cría. Durante este periodo, se vuelven muy irritables y cazan criaturas a las que normalmente considerarían seres simbiontes.

 

 

Ceto

 

Peces gigantes que utilizan éter atmosférico para la locomoción aérea y lo almacenan en su cavidad abdominal para mantenerse a flote. Están dotados de órganos biosónares en la espalda para detectar posibles presas en el entorno. Cuando eso sucede, los cetos emiten ondas sónicas para aturdir a su objetivo antes de acabar con él. Los cetos son viscosos y su manera de comer es algo descuidada. Por ello, se ven a menudo xiphias pegados a su abdomen para asegurarse un banquete gratis.

 

 

Colúbrim

 

Enormes criaturas con aspecto de dragón que están dotadas de diversas antenas. Cada uno de estos apéndices se mueve de forma autónoma y acaba en una boca capaz de rastrear presas. Pasan la mayor parte del tiempo hibernando bajo ríos de magma, un espectáculo digno de presenciar. Sin embargo, cuando están en activo son fáciles de localizar, ya que intentan saciar su apetito con cualquier organismo que se encuentre cerca. Con una media de vida de un milenio y con ciclos de actividad irregulares, los colúbrims no suelen reproducirse más de una vez por siglo, de ahí que sea una especie tan pequeña en número.

 

 

Unafulge

 

Los unafulges viven en armonía con unos primitivos simbiontes bioluminiscentes. Esta relación les permite irradiar luz, la cual utilizan para comunicarse entre sí. Se alimentan de energía fotosintética, lo que elimina la necesidad de cazar: rara vez atacan a otras criaturas y han desarrollado muy pocas habilidades de combate. Solo cuentan con un destello de luz capaz de disminuir, o en ocasiones aumentar, la actividad cerebral de su adversario. Si se ven acorralados, pueden llegar a autodestruirse. El apareamiento tiene lugar al final del verano, en zonas muy específicas. Si se juntan por miles bajo la luna llena, se crea un vibrante juego de luces parpadeantes.

 

 

Visigel

 

Organismos parasitarios con una anatomía similar a la de las medusas. Se los conoce por su peculiar proceso reproductivo: cuando un adulto se auto destruye, sus huevos acaban bien en un portador que lo incube o dispersados por el viento. Tras eclosionar el huevo, la cría recién nacida devora al huésped desde dentro. Aunque la partenogénesis es su principal modo de reproducción, puede darse el caso de que haya dos visigeles en un mismo portador, lo que permite la reproducción sexual. Para dar prioridad a estas crías con dotación genética más variada, los padres abandonan el organismo huésped para morir.

 

 

Filiavent

 

Son los más grandes de todos los moluscos de Mira. Permanecen anclados al suelo y se alimentan de otras criaturas que se acercan demasiado. Para ello, contraen sus largos cu0erpos y luego engullen a sus presas de una sola pieza, junto a lo que haya a su alrededor. Todo lo que entra en su tracto digestivo se disuelve con potentes ácidos. También se reproducen anclados al suelo. En noches de luna llena, liberan una gran cantidad de esperma y óvulos en la atmósfera. Solo uno de cada mil se fecunda, ya que la mayoría sirve de alimento a otras criaturas. A pesar de poder defenderse con descargas eléctricas, muy pocas crías sobreviven, dado que su pequeño tamaño atrae a muchos depredadores.

 

 

Corruptos

 

Los corruptos son una extraña variación de criaturas comunes que se encuentran únicamente en ciertas regiones de Noctilum. Atacan y devoran cualquier cosa que se cruce en su camino, excepto a otros que se encuentran en su misma situación. Algunos especímenes son variaciones de esfinges, caros y scintimures que han sido infectados por un virus que provoca un estado de locura. Este virus solo puede sobrevivir en Noctilum, por lo que el resto del planeta se encuentra a salvo de él.

 

 

NOTA:

Los magnos ya tienen su propia sección aparte de la de los enemigos, aquí tan solo vendrán listados y son los que tienen el nombre en negrita.