Guía Horizon: Zero Dawn
Observatorios
Catarata velo de la novia
AUDIO:
Dia 8 del Tour Apocamierda. Su puta madre. Un elevador averiado te aplastó el brazo y la clavícula. Fue antes de que conocieras a Wyatt, en una mina que hay detrás de la cascada. Argh, era un niñato.
TEXTO:
Mamá:
Es increíble que me topara con este lugar. Claro que me acordaba de tu lesión, pero me había olvidado de que fue en el quinto pino.
Obviamente, sucedió antes de conocer a Wyatt, cuando las pasábamos canutas. Tenía doce o trece años, y ya fumaba Duster todos los días. Tú trabajabas todo el tiempo. Convenciste a Metallurgic para que te diera el curro después de que nos la jugaran en aquel asentamiento de mala muerte. El mantenimiento de robots mineros en los túneles debió de ser horrible, y todo para cobrar una miseria. Pero así era como alimentabas nuestras bocas.
Cuando el elevador te lastimó, el encargado dijo que fue por tu culpa, que según la telemetría, el error era humano: es decir, tuyo. Cuando me dijiste que la telemetría no era correcta, no te creí, Te culpé por tu lesión, igual que la empresa. Qué encanto de niño.
No comprendía la situación en absoluto. Al negarlo la empresa, nuestras expectativas económicas morían. Era cuestión de días que viviéramos en la calle. Por eso llevaste tu querella a las altas esferas, hasta que finalmente llegó al despacho de Wyatt. Él pidió una investigación, que era lo que tenía que hacer... aunque siempre me pregunté hasta qué punto hasta qué punto su decisión no era pasional.
La investigación confirmó que la telemetría había sido alterada y validaron tu alegación. Los implantes cibernéticos te dejaron como nueva. Parecía que todo lo que una vez estuvo roto se había arreglado. Joder, a los seis meses Wyatt y tú empezásteis a quedar, así que el problema de la pobreza tampoco tardó en solucionarse.
Eso sí, lo que no sabíamos era que te habías intoxicado al exponerte al LuBor 6 de los disolventes que usabas para limpiar las juntas robóticas. No conocimos los efectos a largo plazo hasta después de unos años, pero el daño ya estaba hecho.
Habías firmado tu perdición por el marrón de alimentarme y comprarme ropa, y nisiquiera recuerdo una vez en la que te diera las gracias.
Que le den a este sitio.
Cómo conseguirlo


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