Guía The Witcher 3: Wild Hunt
Blood and Wine
Búsqueda del tesoro: equipo de gran maestro del Gato
Se activa automáticamente durante la misión secundaria ¡Maestro, maestro, maestro y maestro!.
-Zona: Toussaint
-Nivel recomendado: 40


Empieza por dirigirte a la casa de Bartolomé de Launay en el punto indicado por la parte Norte del mapa. Desde el patio de la finca, pasa por la puerta blanca de la casa roja indicada por las imágenes de arriba y una vez dentro, gira a la izquierda y examina el cuadro para conseguir la “Carta dirigida a Bartolomé de Launay” y el “Diagrama: armadura felina de gran maestro”.
Querido Bartolomé:
He recibido tu carta y me alegro de que hayas encontrado una solución a tus problemas. El brujo que describes sí que parece peligroso, y tú siempre has dicho que son todos unos bichos raros y asesinos sin escrúpulos.
Pero, a pesar de esto, sigo creyendo que deberías aceptar su oferta. Si esos diagramas en verdad describen nuevos y revolucionarios métodos en el arte de forjar armaduras, no solo podrás cumplir el contrato que te ofreció Su Gracia, sino que también te llenarás de gloria. Y eso, lo sé muy bien, es lo que más valoras por encima de todo.
Me parece una medida muy inteligente el que hayas acudido a los bandidos que viven en las ruinas del palacio Arthach en busca de protección. Si los caballeros no son capaces de meterlos en cintura, un brujo también se sentirá intimidado por su presencia. Los sucios maleantes de todo tipo siempre se respetan entre ellos. Aun así, ten mucho cuidado durante la reunión. No se puede confiar ni en los bandidos ni en los brujos.
Servidora tuya,
Belinda de Launay

Las ruinas del palacio Arthach a las que tienes que ir están muy cerca de la finca, al Noroeste. Berás que se trata de una Base de Hansa (un nuevo tipo de actividad secundaria), así que lo primero será completarla sino lo has hecho ya con anterioridad (en Eliteguias ya se había completado, así que trabajo que ahorrado). En cualquier caso, tienes que subirte a esas ruinas por la parte Norte y junto a la hoguera, encendida o apagada (da igual), hay un cofre, así que ábrelo para conseguir las “Notas del líder de la hansa” así como el “Diagrama: pantalones felinos de gran maestro” y “Diagrama: botas felinas de gran maestro”.
Todo salió a pedir de boca. Bartolomé de Launay demostró ser un idiota engreído, justo como pensaba. El brujo también cayó en nuestra trampa: se fiaba demasiado de sus habilidades y pensaba que podía con cualquier cosa. Al principio nos comportamos como matones aburridos, hurgándonos la nariz y esperando nuestra paga. Cuando De Launay y el brujo por fin llegaron a un acuerdo, este dejó escapar que el resto de los diagramas estaban en las Minas Brumosas. Un lugar peligroso, sí, pero tal vez encontremos alguna ruta segura hasta el escondite del brujo.
De la oscuridad salió una flecha que acabó con De Launay. Esperábamos que el brujo se resistiera más, así que le acertamos con un par de ellas: buena idea, porque aún le quedaban muchas energías, aunque no podía ni levantarse. Dejé que los muchachos comprobaran cuánto dolor es capaz de soportar un brujo. Se habían ganado un rato de diversión después del buen trabajo que habían hecho. Luego cogimos el dinero de De Launay y pronto saldremos hacia las Minas Brumosas para conseguir esos valiosos diagramas y venderlos al precio más alto que podamos.

Dirígete a las Minas brumosas, al Sur de tu posición actual y una vez dentro de la cueva, tendrás que eliminar a un par de Arquespores y al final de la cueva encontrarás el “Diario de Lexandre” junto con “Diagrama: espada de acero felina de gran maestro”, “Diagrama: espada de plata felina de gran maestro” y “Diagrama: guanteletes felinos de gran maestro”. Lee esa nota y ya habrás completado la misión.
He quemado las naves. No hay vuelta atrás, no después de haber cometido asesinatos y de haberme llevado esos diagramas de gran maestro. Seguramente ya estarán pisándome los talones. Espero cerrar el trato rápido y empezar una nueva vida en el sur.
Mi tiempo como brujo ha terminado.
No puedo confiar en De Launay, sobre todo porque insistió mucho en reunirnos en la guarida de unos bandidos. He escondido los diagramas en una cueva en la que ningún hombre corriente sería capaz de entrar. Si todo va bien, recogeré mi dinero, le diré que el escondite está en las Minas Brumosas y luego me ofreceré a escoltarlo por una cantidad adicional.
Si no va bien y alguien encuentra estas notas, que sepa esto: valió la pena. Valió la pena matar a los míos, valió la pena robar, todo valió la pena para escapar de una vida miserable en la Senda.