Guía The Witcher 3: Wild Hunt
Personajes
Armiño

Muchos druidas de Skellige se alejan del consabido estereotipo continental de un anciano de barba canosa con una túnica blanca que se inclina ante un roble sagrado, domestica wyvernos e insiste a los señores de la zona sobre la necesidad de incluir más especies en la lista de animales protegidos. Armiño, viejo amigo de Geralt, no era ninguna excepción en este sentido.
Este hombre larguirucho y de barba poblada era el líder de los druidas de Skellige. También era el consejero del jarl Crach an Caite en asuntos mágicos y místicos, y en cualquier otro problema que necesitase que no se pudiese solucionar a puñetazos o con un buen golpe de hacha. Armiño era famoso por su terquedad y su tendencia, poco habitual en los de Skellige, a sopesar todas las consecuencias posibles de una acción determinada. Por todo ello, conversar con él exigía una cantidad considerable de tiempo y paciencia.
Estando así las cosas, a nadie le podía sorprender que las acciones “imprudentes” y “totalmente irresponsables” de Yennefer y Geralt con respecto a la anomalía mágica (robar un valioso artefacto en una cámara privada) pusiese de muy mal humor a Armiño.
Sin embargo, a pesar de su carácter complicado y de su en ocasiones turbulenta relación con Geralt, Armiño no dudó un segundo en viajar hasta Kaer Morhen para ayudar a proteger a Ciri de la cacería salvaje.
Si la persuasión y la razón fallaban, Armiño podía recurrir a la violencia como última opción y convertirse en un enemigo temible. Lugos el Loco lo vivió en persona cuando atacó a Armiño y Geralt en un arrebato. Como ya había ocurrido en el pasado, brujo y druida se mantuvieron unidos para luchar contra un enemigo común.