Guía The Witcher 3: Wild Hunt

Blood and Wine

Búsqueda del tesoro: equipo de gran maestro de la Mantícora

 

 

Se activa automáticamente durante la misión secundaria ¡Maestro, maestro, maestro y maestro!.

 

-Zona: Toussaint

-Nivel recomendado: 40

 

Diagrama: espada de acero de mantícora Diagrama: espada de acero de mantícora

 

Diagrama: espada de acero de mantícora

 

Sube por el trozo de muro que te indicamos en Eliteguias con las imágenes de arriba y al llegar a la torre, examina el hueco de la pared para recoger el “Diagrama: espada de acero de mantícora” así como el “Diario de un prisionero”, el cual tienes que leer para añadir la siguiente localización al mapa. Ten en cuenta que si no la hiciste ya, aquí tienes disponible la misión de búsqueda del tesoro El experimento de la prisión de Toussaint.

 

Diario de un prisionero

30 de Birke de 1201

Mi compañero de celda, Merten, que durante tantos meses se ha mostrado impasible, se ha burlado de mi fe en Lebioda y ha alabado las virtudes de una vida desenfrenada, hoy se ha derrumbado por completo. Ha admitido uqe ha desperdiciado el don divino de su tiempo en los placeres de la carne y lo único que ha recibido a cambio han sido cadenas e indignidad. He intentado levantarle le ánimo, decirle que hay otra Senda, que puede despojarse de sus antiguos hábitos y dedicar su vida a Lebioda y sus enseñanzas. Por ahora, mis consejos han caído en saco roto, pero creo que algún día se convertirá y escuchará la Verdad.

 

[entrada ilegible]

 

17 de Lammas de 1202

Me asombra cuán placentero es ahora conversar con Merten. ¡Resulta difícil creer que antes ninguno soportaba la presencia del otro! ¡Es un hombre transformado, metamorfoseado! Siento que ha aceptado su nueva Senda. Devora con avidez todo lo que le cuento sobre Lebioda y Sus enseñanzas. Me deja extasiado que, en esta fría, húmeda y oscura mazmorra, ¡el profeta me ha enviado a un pecador y ha dado sentido a mi vida!

 

[entrada manchada]

 

43 de Blathe de 1203

Se acabó. Merten ha cumplido su pena y ha abandonado los muros de esta maldita mazmorra. Las enseñanzas que he tratado de transmitirle durante este último año le han calado profundamente. Merten ha jurado partir en peregrinación para poder desprenderse de sus antiguas costumbres y abrir las puertas a una nueva vida. Tal y como le aconsejé, primero se dirigirá a la cueva en la que Lebioda recibió su iluminación y en cuyas paredes grabó cuatro de sus Grandes Verdades. Espero que el aura de aquel lugar ayude a Merten, así como ha ayudado a muchos antes que a él, a alcanzar la purificación y a redoblar fuerzas para continuar su peregrinación hasta la siguiente estación, para la cual le advertí que fuera... [el resto es ilegible].

 

Pantera Diagrama: Armadura de Mantícora

 

Dirígete a la cueva que ya viene indicada bastante lejos al Sureste y entra, no sin antes encargarte de al menos una pantera que debería estar esperándote allí.

 

Diagrama: Armadura de Mantícora

 

Entonces, lo que tienes que hacer es utilizar tus sentidos de brujo para ver qué papeles en las paredes puedes examinar y hazlo hasta que en uno de ellos encuentres la “Oración de Merten”, así como también el “Diagrama: Armadura de Mantícora”.

 

Oración de Merten

7 de Feainn de 1203

 

Bendíceme con tu fuerza, para nunca titubear,

bendíceme con tu gracia, para nunca dudar,

bendíceme con tu entereza de espíritu, para dejar atrás lo antiguo y abrazar lo nuevo con brío.

 

Yo, Merten, miembro del gremio de brujos llamado de la Mantícora, comienzo este día mi peregrinación, aquí, en la misma cueva en la que durante veintitrés días con sus veintitrés noches, Lebioda ayunó y meditó. Juro que expiaré mis pecados, que recorreré el camino de la redención y que me desharé de todo lo que me ata a mi antigua vida, para poder contarme con orgullo entre los discípulos del Altísimo y proclamar que soy un hombre nuevo.

 

Por ello, viajaré hasta el Templo de Lebioda para reunirme con el Gran Mendigo, un sabio que ha reflexionado sobre las enseñanzas de Lebioda más que nadie en este amargo valle de lágrimas. Escucharé su consejo y me servirá de guía en mi camino hacia la absolución.

 

Templo de Lebioda Templo de Lebioda

 

El siguiente paso será dirigirse al templo de Lebioda que ya vendrá indicado por la parte Noroeste del mapa.

 

Diagrama de pantalones y botas de mantícora

 

Una vez dentro, utiliza la señal de Aard o bien una de tus espadas para destrozar la pared rompible. En esa estancia, primero elimina al Espíritu del Gran Mendigo y luego abre la pequeña cajita que está sobre la mesa para recoger el “Diario del Gran Mendigo”, así como también el “Diagrama: pantalones de mantícora” y “Diagrama: botas de mantícora”.

 

Diario del Gran Mendigo

7 de Feainn de 1203

Los ataques cada vez son más violentos. Los vecinos de la aldea cercana que se oponen a mi presencia se vuelven cada día más agresivos. No les gusta que cuente la verdad sobre sus antiguas deidades. No comprenden que solo encontrarán la salvación en Lebioda. Me amenazan de muerte, pero si he de morir por Lebioda, si ese es el destino que el profeta ha marcado para mí, lo cumpliré con una amplia sonrisa en los labios.

 

14 de Feainn de 1203

Acabo de despedirme de un fantástico invitado, un auténtico converso, un hombre con un extraordinario anhelo de verdad y fe. Se llama Merten y antes fue brujo, pero ha abandonado ese deshonroso oficio y se ha embarcado en el camino de la verdad. Hablamos largo y tendido y nos sentamos juntos a orar y meditar durante horas. Para honrar mejor a Lebioda, ha dejado atrás multitud de objetos que simbolizan sus ataduras con su antigua vida. Ha hecho grandes progresos, ¡oh, si todos los discípulos de Lebioda profesaran una fe tan fervorosa, este mundo sería un lugar mejor!

 

Merten me confesó la amarga verdad acerca de las infames acciones que había realizado en su vida pasada. Le dije que, si deseaba alcanzar la purificación, debía ir a la Capilla Oculta. Llega a ese inhóspito lugar, que está tallado en piedra e infestado de peligrosas criaturas, ya constituye en sí mismo un desafío y una prueba: si Lebioda te permite acceder a los confines de la capilla, significa que ha perdonado sus pecados y sus crímenes. Y así partió Merten... Que Lebioda guíe sus pasos.

 

19 de Feainn de 1203

Mi suerte está echada. Moriré por mi fe, por la verdad, por Lebioda. Esta noche, gente del pueblo, una banda de matones borrachos, ha atacado el templo. Exhalando odio y malicia, gritaban que, ya que soy el Gran Mendigo, ahora debería mendigar la clemencia de Lebioda. Han saqueado el templo y se han llevado todos sus tesoros (por suerte han dejado los libros, que carecían de valor para ellos) y me han encerrado en una tumba sellada a la espera de mi muerte... Si Lebioda no me envía ayuda, moriré aquí. Que mis huesos sean testigos de su gloria.

 

cueva de la capilla oculta cueva-de-la-capilla-oculta_

 

De nuevo otro viajecito hasta el punto indicado al Sur y cuando llegues, ve al interior de la cueva por la entrada que está a nivel del agua.

 

Diagrama: espada de plata de mantícora

 

Una vez dentro, sufrirás alucinaciones y mientras tanto tienes que ir eliminando a Lamias, Arquespores y Kikimoras obreras. Al final verás a un individuo con túnica y junto a él un cofre con las “Notas de Merten” y el “Diagrama: espada de plata de mantícora”. Lee las notas en tu inventario para actualizar la misión.

 

Notas de Merten

17 de Feainn de 1203

 

Ya está hecho. He llegado a la Cueva de las Tribulaciones y me he adentrado hasta los confines sagrados de la Capilla Oculta. Nunca podré olvidar por todo lo que he tenido que pasar... Me han atacado criaturas gigantes que escupían fuego, poderosas monstruosidades parecidas a una mezcla de sumergidos y endriagos, hombres con el rostro de animales salvajes... Mas Lebioda me sonrió y me permitió sobrevivir a este tremendo desafío. Al final, aquí en la Capilla Oculta, me entregué a la meditación y, de inmediato, Él inundó mi mente con la visión de un lago cuyas aguas cristalinas me rodeaban, penetraban en mi alma y la purificaban de toda maldad y villanía... Cuando volví en mí, tuve claro cuál era la última estación que Lebioda había designado en mi peregrinación: el Lago de la Purificación, donde Lebioda curaba los cuerpos y las almas de sus seguidores.

 

Siguiendo el consejo del sabio conocido como el Gran Mendigo, cuyos conocimientos me ayudaron en el Templo de Lebioda (rezo por que todo le vaya bien y por que la gente de su aldea haya comprendido que solo dice la verdad y que no les desea ningún mal), dejaré atrás las cosas que me atan a mi antigua vida. Sin embargo, esto no resulta nada fácil, pues conseguir estos diagramas me ha costado mucho tiempo, energía y sacrificios. Pero sé que es el camino correcto. Que Lebioda acepte mi humilde ofrenda.

 

Ahora seguiré adelante, hacia el Lago de la Purificación. Pese a que mi camino es dificultoso y requiere muchos sacrificios, cada vez lo percibo más recto y con mayor claridad, y siento mi alma más ligera. La certeza de que estoy recorriendo el camino correcto es más fuerte y firme a cada paso. ¡Alabado sea Lebioda!.

 

Lago de la Purificación

 

Ve al punto indicado al Noreste, el Lago de la Purificación, y tras acabar con los bandidos que te esperan allí, sumérgete en el agua para bucear y llegar a la bolsa que contiene la “Última carta de Merten” y el “Diagrama: guanteletes de mantícora”.

 

Última carta de Merten

32 de Feainn de 1203

Mi camino ha llegado a su fin. Yo, Merten, habiendo sido entregado de niño a los miembros del gremio de brujos de la Mantícora, habiendo sido sometido a sus viles mutaciones y reconstituido por su destructivo régimen de entrenamientos, ceso en este día de ser brujo. He finalizado mi peregrinación y me he despojado de todo lo que me ataba a mi antigua vida. He emprendido una traviesa hasta la Capilla Oculta en la Cueva de las Tribulaciones y he sobrevivido. Hoy he vuelto a nacer. Aquí, en el Lago de la Purificación, dejo atrás los últimos objetos que representan mi apego a mi anterior encarnación como brujo. Junto a ellos dejo mis preocupaciones, mis quejas y mis obligaciones. Me desprendo de todo lo que he sido, incluso de mi nombre: a partir de ahora responderé como Shavel. Soy un hombre nuevo. ¡Gracias, Formidable Lebioda!

 

Noto cómo mi nuevo ser me empuja hacia delante, hacia nuevas tierras y lugares que aún desconozco. Las buenas gentes que me han ayudado durante mi travesía siempre decían que debía escuchar a mi voz interior y hacerle caso, pues es a través de esa voz que Lebioda nos habla. No actuaré contra su voluntad. Partiré hacia el norte, hacia Temeria, Aedrirn o tal vez las Montañas del Dragón. Proclamaré la gloria de Lebioda y realizaré buenas obras, tal y como ordenó el Profeta.